El escritor Juan Madrid (EFE)

Juan Madrid: «Nuestra Casa Real está absolutamente corrompida»

El escritor español más negro tiene nueva novela, ‘Gloria bendita’, una historia de bajos fondos con un emérito, una rubia llamada Carina, un comisario turbio y mucha mala leche.

EL CONFIDENCIAL 03/11/2020

PAULA CORROTO

La plaza del Dos de Mayo, en pleno barrio de Malasaña en Madrid, está atestada de gente. Sería lo normal cualquier viernes, pero este es un puente extraño. En medio de una pandemia, nadie puede salir de la ciudad, y la plaza borbotea como si estuviera en sus días más gloriosos. Es extraño. Aquí vivió el escritor Juan Madrid durante treinta años, precisamente en aquellos tiempos en los que el barrio era el centro de todo (lo bueno y lo no tanto). Y por aquí aparece, con su mascarilla y paso firme, sin rastros del ictus que sufrió hace unos años y con afán de tomar un par de cervezas, para conversar sobre su última novela, ‘Gloria bendita’ (Alianza), una historia en la que, si bien él siempre ha hablado de bajos fondos políticos, empresariales y policiales, esta vez escribe sin cortarse. La trama es un asunto de mujeres y poderosos, pero tienen nombres y apellidos reconocibles. Hay un emérito que cuenta dinero en una máquina, una rubia llamada Carina, un comisario turbio de apellido Romero. Y mucha mala leche. Porque Madrid -el escritor, no se sabe bien si la ciudad también- está enfadado. Con los dirigentes, con las instituciones corrompidas y mangoneadas, con la falta de igualdad. Lo dice con el click de la grabadora en ‘off’. Cuando se la da al ‘on’ esto es lo que ocurre. Un festival.

PREGUNTA: En la novela aparece un emérito y una trama alrededor de una monarquía corrupta. Durante décadas ni los novelistas han tratado el asunto como lo tratas tú en esta novela.

RESPUESTA: Esto es un problema de los novelistas, no mío. Yo fui amigo parcialmente de Gabriel García Márquez, dábamos clases en la Escuela de Cine de La Habana y teníamos la misma agente, Carmen Balcells. A mí como escritor no me gusta mucho y era comunista. Sin embargo hay otro reaccionario, Vargas Llosa, que en cambio me gusta de cojones, creo que ha hecho de lo mejor de la literatura española contemporánea. Le dije a García Márquez un día: de todas las novelas que tienes, no tienes ninguna de denuncia, todas las novelas que tienes son de niños. Y se cabreó de cojones. Y le dije, y claro, te han dado el Nobel porque hay otros escritores tan buenos como tú a los que no les van a dar el Nobel en la puta vida. Y bueno, al final nos separaron y tal. Y todo para decir que los escritores no escriben de esto porque no les sale de los cojones. Y ¿por qué? Porque se quedan sin curro, así de sencillo. Las editoriales no les hacen ni puto caso porque dicen “este tipo de novela no entra aquí”. Mi propia editora Valeria [Ciompi] cuando leyó la novela me hizo quitar cosas, pero yo me quedé corto porque podría haber contado más cosas.

P: ¿Como qué?

R: Cómo pueden apoderarse los ricos del poder de esa manera, cómo pueden engañar, cómo puede haber servicios de inteligencia que se dedican a hacer atentados, cómo puede hacer una familia como es la monárquica lo que está haciendo. Se está mintiendo continuamente. Y entonces me dije, ¿esto no puede ser motivo de que un escritor se ponga a hacer una novela? ¿No estamos en la libertad?

P: ¿Cuál es el pecado original de esta España democrática?

R: Esto viene de dos siglos de capitalismo. Y de corrupción. La elite de este país es corrupta infinitamente, incluida la familia real. La hija, el tonto del yerno. Y rey [Juan Carlos] es el más corrupto y Sofía es la más corrupta. Y es esta gente la que nos está mandando. Y los servicios de inteligencia son los que mandan. Y un ministro del Interior que cree en la Virgen y que el demonio está destrozando España.

P: En los últimos se ha abierto la veda con este tema. De hecho, hasta ha habido una investigación judicial.

R: ¿Se ha abierto la veda?

P: Han aparecido informaciones, que son parte de la trama de tu libro, como los famosos 65 millones, la máquina de contar dinero… de las que antes no teníamos ni idea.

R: Pero es salteada. No hay nadie que escriba la verdadera razón. Yo me invento en la novela una cosa que existe de verdad y es que estamos en un estado delincuencial. Es un estado feraco.

P: ¿Qué es eso?

R: Cuando estudiaba Historia me explicaron que los feracos eran unas tribus romanas que iban detrás de Roma, al igual que nosotros vamos detrás de Estados Unidos, es decir, del poder. E iban perdiendo su identidad, haciendo trabajos serviles… Entonces yo digo que estamos en una feraquización… Y bueno, me he quedado muchas cosas en el tintero.

P: Pero, ¿porque te las han censurado?

R: No, no. Primero porque, según ellos, no estaba demostrado lo que he dicho de los atentados y todo esto. No está demostrado, pero se puede demostrar perfectamente porque yo he sido periodista de investigación en Cambio 16, que me salieron allí los putos dientes, y eso lo sabíamos perfectamente. Ahora, que es un estado corrupto, delincuencial y donde hay una Casa Real absolutamente corrompida, empezando por el rey, que es inaudito…

P: ¿Cree que el rey Juan Carlos va a volver?

R: No, no le interesa volver. Además, ya se ha callado todo el mundo y ya está.

P: En el libro también habla del comunismo y del miedo que despertó el comunismo…

R: Hablo de por qué hay miedo a los comunistas. Lo había en el 36, pero no a los comunistas como organización, sino a que hubiera comunistas en el Gobierno, como ahora, que hay dos de veinte ministros. Uno es importante y el otro es de Consumo. ¿Y dicen que es un Gobierno comunista? Y exigen que se vayan, porque esa es la exigencia secreta y no secreta. ¿Y qué pasó cuando apareció el Frente Popular? Pues se inventan una agresión comunista. Pero cuando termina la guerra y gana Franco y EEUU y Francia y tal, resulta que ese complot no aparece nunca. La gente estaba convencida y todavía muchos hoy en día están convencidos de que los comunistas están jodiendo, que si los virus son comunistas, los virus chinos… Pero los países donde menos pandemia hay es en China y en Cuba, que es una miseria de país. Pues ahí hay el mínimo. ¿Sale eso en los periódicos? No. ¿Porque tienen miedo aquí ahora al Partido Comunista? Porque son capaces de sacarles su corrupción. Ese es el terror.

P: ¿Qué opinión tienes de la ministra de Trabajo?

R: No es que me guste o no. El problema es la política que se está haciendo en este país. Es una política hecha por los dueños del dinero. Y también de la palabra.

P: Pero el propio Gobierno dice que es el más progresista de la Historia de la democracia.

R: Y es el más progresista de la historia de la democracia. Pero están intentando matar a Pablo Iglesias. La exigencia es que salgan. El pacto es ‘yo echo a Vox y usted tiene que echar a los comunistas’. Sánchez es consciente que tiene ahí a unos comunistas que no les gustan un pelo.

P: ¿Y justo ahora es cuando se tiene que abrir el melón del referéndum de la monarquía?

R: Se pueden abrir todos los debates, también por qué este país está mandado por los que tienen el dinero. ¿Por qué no se comenta esto y se deja de convertir en algo anómalo y curioso? ¿Por qué no se aclara ya quiénes son los servicios secretos?

P: Pero, ¿llegaremos a ver un referéndum por la monarquía?

R: Yo creo que hay una clase que va a seguir con el poder, pero que se puede atenuar un poco, y eso es lo que yo quiero, que se atenúe. No voy a decir que se acaben los robos, pero que se atenúen. No creo que sea el momento de monarquía sí o no, pero sí que hay que luchar por la honradez de nuestros dirigentes y por la solidaridad. No hace falta la riqueza, sino más igualdad.

P: En la novela aparece un tal comisario Romero que es un sosias de Villarejo. ¿Qué piensa de este personaje? Y no digo del de ficción.

R: Es algo perfectamente normal en este país. Yo he escrito una novela y por eso saco a esta gente, porque a mí me preocupa cómo está el país. Están controlados los directores de periódicos, está controlado todo el mundo…

P: Otro personaje: Carina Larsen.

R: Es una golfa, pero se la ido el chollo y por eso está cantando por soleares. Yo tengo cosas que me ha retirado Virgilia [así llama a su editora Valeria Ciompi] porque también hablaba de la patraña intelectual sobre el día del triunfo del rey con gente como Javier Cercas, Javier Marías… todos son escritores famosos. Cercas escribió ‘Anatomía de un instante’, que es sobre el Golpe de Estado… pero si sabíamos que el golpe de estado fue falso, pero de una falsedad acojonante. Todo eso ya está dicho por Pilar Urbano, que es del Opus, pero es una tía decente de cojones. Toda la historia del 23F es lo que se llamó Operación de Gaulle y estaba en los papeles de los servicios secretos. Se trataba de crear falsamente un golpe de estado hecho por la prensa adicta… esta creaba el ruido del golpe todo el tiempo y después llegaba el rey, triunfaba y el poder era para el rey. Porque, ¿qué es lo que había hecho Suárez? Legalizó el Partido Comunista, jornada de ocho horas, relaciones con Arafat, relaciones con Cuba… Pero sobre todo legalizar el Partido Comunista que era una puta mierda entonces porque Carrillo era una puta mierda pinchada en un puto palo. Y el rey estaba jodido con Suárez. Esto ya lo contó Pilar Urbano.

P: ¿La aparición de Vox, que tiene 54 diputados en el Congreso, como te encaja con todo lo que está ocurriendo?

R: Para ser de centro tienes que tener un partido de izquierdas delante y uno de derechas detrás. Yo todo esto lo explico con un problema enorme llamado Tercer Mundo. Aquí no se está mal y si curramos un poco salimos adelante. No somos ricos, pero te tomas una cerveza, tu vino… Nos arreglamos. Los que no se arreglan son los del Tercer Mundo donde no hay un puto dirigente demócrata desde Chile con Allende. Y ¿quién quiere acabar con Cuba? Estados Unidos. No pueden permitir que haya comunistas. Ya no comunistas, sino gente que diga oye, vamos a arreglar esto, que esto es de juzgado de guardia. La desigualdad llega a unos extremos que… ¿y esto no impresiona a un escritor? ¿de qué tienen que hablar los escritores? ¿de crímenes? ¿Y esto no es un crimen? ¿Qué es la novela policiaca? Mostrar la inseguridad ciudadana.

P: ¿Y cree que Vox ha tocado techo o va a crecer?

R: No, no, va a crecer de cojones. Ahora hay un problema de que tú quieres votar a los que te dan de comer. Están desideologizado… y si la derecha te da comer…

P: Pero en ese discurso la izquierda se ha perdido algo.

R: No, no, es que la izquierda se ha devaluado. Las razones son largas y todo esto lo está estudiando César Rendueles.

P: La novela vuelve a transcurrir en Malasaña. Has vivido 30 años en la calle La Palma. Cada vez que vienes aquí, ¿cómo lo ves?

R: Peor. Pero no por eso de que el tiempo antiguo era mejor, es porque está jodido. Es el sitio de expandirse de la burguesía madrileña. Burguesía progre, pero que vota a Ayuso.

P: O a la izquierda.

R: ¿Quién es la izquierda?

P: ¿Podemos es izquierda, no?

R: A Podemos no le está votando nadie. Cada vez menos. ¿Por qué? Porque parece que son comunistas. Es vergonzoso lo que se está haciendo con la izquierda. Si me cae bien hasta Sánchez.

P: A ti el PSOE no te ha gustado nunca nada.

R: Nada, nada. En la Guerra Civil hubo una guerra dentro de la guerra. El PSOE lucha junto con los anarquistas contra Negrín, que era el presidente de la República. Y hubo unos treinta fusilados comunistas en la cárcel Modelo… Ahí los campos del futuro estaban ya delimitados perfectamente.

P: Vamos a volver a la novela. Por primera vez, las protagonistas son mujeres. ¿Qué ha pasado, Juan Madrid?

R: Nunca he sacado a tres mujeres de tres generaciones. Una abuela, madre y una hija. Pero es que ya era el momento. Es el momento de las mujeres. Ya está bien de tanto machorreo. El desarrollo de las mujeres, también político, ha sido más importante que el de los hombres, que siguen todavía en chorradas. Lo que pasa, es que lo que veo es que las mujeres del PP se han hecho con el discurso de las progres. Además, ellos utilizan la palabra ‘progres’, que suena repugnante en sus voces. Y dicen palabrotas, no llevan corbata, son dicharacheros… Pero es una derecha disfrazada.

P: Bueno, también es verdad que las mujeres de derechas han llegado al poder, desde Thatcher, a Merkel e incluso en la extrema derecha, como Marine Le Pen, que dirige su partido.

R: Es que una mujer sea independiente no quiere decir que sea progresista políticamente ni que diga que hay que repartir la riqueza. Y en el Tercer Mundo las masas se mueren de hambre. Menos en China, lo que pasa es que los chinos están muy mal vistos. Aquí lo que pasó en el 15M es que fue como el mayo francés. La gente más lista del mayo francés decía en sus análisis, “esto no es nada”. Y tenían razón. Ahora se da uno cuenta de que eran unos vendidos y que eran de los servicios de inteligencia. Cohn-Bendit, Dani el Rojo, que ahora es un tío con dinero, cómo se explica eso. Era el más valiente… pues ese es el que engaña, que va todo el mundo detrás de él.

P: Entonces el 15M te parece lo mismo.

R: Sí, el 15M fue justo eso. Y el pecado de Pablo Iglesias es que no se diera cuenta de eso. Y sigue sin darse cuenta. Y lo que insisto, el objetivo es acabar con la izquierda.