El 11 de febrero ha tenido lugar un homenaje a la memoria del profesor y vicepresidente de Ávila Abierta José Luis Gutiérrez Robledo, fallecido el pasado 12 de octubre. El acto estuvo organizado por la Fundación Ávila y por Ávila Abierta y se desarrolló en el hermoso patio central del Palacio de los Serranos. Entre las personas que, de pie, abarrotaban el lugar destacaba el grupo de antiguos alumnos de José Luis en los Cursos de la Fundación Ávila. También participaron miembros de la familia y numerosísimos amigos. Entre el público vimos a representantes de muchas instituciones abulenses (Ayuntamiento, Diputación, Universidad de Salamanca, Institución Gran Duque de Alba, partidos, sindicatos, asociaciones culturales…).

Siete personas, todos amigos muy cercanos a José Luis, dirigieron unas breves palabras a los presentes. Fueron: Dolores Ruiz-Ayúcar, presidenta de la Fundación Ávila y exalcaldesa, Eusebio Herrera, sobrino del homenajeado, Sonsoles Guillén, archivera municipal de Ávila y alumna, Miguel Ángel Espí, pintor y amigo desde la infancia, Raimundo Moreno, profesor de la USAL al que José Luis dirigió la tesis doctoral,  Serafín de Tapia, historiador y compañero de José Luis en diversas asociaciones y Pedro Navascués, de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, participante en numerosas actividades organizadas por el profesor Gutiérrez Robledo.

Todos hablaron, cada uno desde su personal relación con el homenajeado, de la excepcional aportación de José Luis a Ávila y a la sociedad abulense. Se subrayó la importancia de sus numerosas investigaciones de historia del arte (en especial sobre la muralla, la catedral, las iglesias románicas y mudéjares, el urbanismo del siglo XIX…); su constante empeño en divulgar el resultado de sus averiguaciones a través de sus publicaciones, sus clases, sus conferencias, sus excursiones con alumnos…); su firme compromiso en la defensa de Patrimonio Histórico (desde su cargo de comisario experto en arquitectura en la Comisión Provincial de Patrimonio, desde las diversas asociaciones en las que se integró, como la “Fundación Santa María la Real”, “Amigos del Museo de Ávila”, “Amigos del románico”, “Ávila Abierta”…);  su arrollador dinamismo en la gestión cultural (como Gerente de la Fundación Cultural Santa Teresa, animador del Centro Asociado de la UNED en Ávila, organizador de decenas cursos de Extensión Universitaria como las Lecciones de Arquitectura Española, creador de la red de Casas de Gredos, promotor del establecimiento de los estudios de Turismo en Ávila…); y su capacidad para tejer y mantener una red de amigos procedentes del mundo de la enseñanza, del sector artístico, del alumnado (a varios de ellos les dirigió sus tesis doctorales…), del compromiso social…

No se pasó por alto que este arrollador activismo a veces se topó con dificultades y obstáculos, pero José Luis supo sobreponerse porque él se regía siempre por el principio de servir al interés general de Ávila y de los abulenses.  Finalmente, varios de los intervinientes aludieron a la especialísima relación que el homenajeado mantenía con Ávila, hasta el punto de que la figura de José Luis Gutiérrez Robledo no se puede entender al margen de esta ciudad. Así lo refleja un poema, sin título, que él escribió hace algunas décadas y fue leído por su amigo Serafín de Tapia:

 Es esta mi ciudad, este mi sitio,
aquí han ido creciendo mis recuerdos.
Hoy, ante esta incierta y gris atardecida,
vuelvo a contar ya todo lo que fui,
lo que soy y seré, no lo que he sido.
Trenzan viejos ayeres las almenas,
desde el Carmen a Gracia —presentida—
y el corazón recorre los caminos
que fueron de una infancia aún no lejana.
 
Es aquí, frente a ti, ciudad vivida,
cuando cuadra el balance de lo andado,
las sumas de lo hecho y lo querido,
las restas de fracasos y de sueños.
 
Si acaso somos algo más que tiempo,
detenido entre cubos y espadañas,
si, de lo que pretendimos y no fuimos,
es que puede salvarnos lo que amamos,
esas cosas sencillas y nombrables:
las amadas que amamos, los amigos,
el tiempo que a empellones consumimos,
tú serás la que sepas qué logramos,
tú solo notificas si es que fuimos.