Ni el PP ni Casado conocen las fuentes de sus desproporcionadas cifras sobre inmigración: la única manera de poner en contexto sus declaraciones consiste en compararlos con los datos oficiales

“Es la típica cifra que no permite constatación, por lo que es una declaración ideal para quien quiere impulsar el miedo a la inmigración”, valora la socióloga Amparo González

Raúl Sánchez  y Gabriela Sánchez para eldiario.es 30/07/2018 –


La “avalancha” de inmigrantes de 2018, en contexto

“No es posible que España pueda absorber millones de africanos que quieren venir a Europa buscando un futuro mejor”,  ha afirmado este fin de semana Pablo Casado en Ávila. El líder del Partido Popular cita dos cifras concretas. Según ha indicado, “millón de inmigrantes esperan en las costas libias” para viajar a Europa y “50 millones de africanos están recabando dinero para poder hacer esas rutas” migratorias. Su discurso, además de indignación entre ONG y expertos, ha dejado una gran incógnita: ¿de dónde ha obtenido estas cifras?

Ni si quiera su partido conoce el origen de los datos en los que se basa un discurso que han valorado como “muy acertado”. “Es la típica cifra que no permite constatación, por lo que es una declaración ideal para quien quiere impulsar el miedo a la inmigración”, valora la socióloga del CSIC experta en Migraciones, Amparo González.

La única manera de poner en contexto las declaraciones de Casado consiste en acudir a los datos de los que sí conocemos el origen. Las cifras que sí están demostradas y de las que conocemos la fuente. Las que arrojan conclusiones muy diferentes a la situación de alarma descrita por el Partido Popular.

Personas esperando en Libia, según Pablo Casado

1.000.000

Llegadas por todo el Mediterráneo desde 2016

597.772

Llegadas a Italia por el Mediterráneo desde enero de 2016

319.048

Todas las llegadas irregulares a España entre 2005 y 2018

221.190

Llegadas a Grecia por el Mediterráneo desde enero de 2016

218.731

Llegadas a España por el Mediterráneo desde enero de 2016

59.993

Fuente: Acnur, Ministerio de Interior, Pablo Casado  Created with Datawrapper

La cifra de más baja lanzada por Pablo Casado se encuentra muy alejada de la realidad migratoria experimentada en los últimos años en la Unión Europea. Desde 2016, 597.772 personas han llegado a través de todo el Mediterráneo desde 2016. Desde 2005, han alcanzado España de forma irregular 221.190 personas.

Los 50 millones de africanos que, según Casado, están “recabando dinero para tomar” las rutas hacia Europa no se encuentran en ningún estudio reciente. El líder del Partido Popular defendía haber obtenido la cifra de “alguna ONG”, aunque este lunes ha cambiado su fuente. Tras ser cuestionado de forma insistente por los periodistas, ha indicado que proviene de unas declaraciones realizadas por el presidente del Parlamento Europeo, Antonio Tajani. “Tajani decía que podía haber decenas de millones de subsaharianos” que podrían llegar a España, ha insistido Casado este lunes.

En las citadas declaraciones, publicadas por el medio alemán Die Welt, Tajani aseguraba, sin detallar tampoco fuente alguna, que “hasta 30 millones de africanos podrían llegar a la Unión Europea”.

Personas en África recabando dinero para venir a Europa, según Casado

50.000.000

Residentes de la Unión Europea que han nacido fuera de la UE

31.500.000

Residentes en España nacidos fuera de la Unión Europea (enero de 2018)

4.273.130

Número total de personas que han emigrado a España entre 2008 y 2017

3.903.698

Cruces irregulares en todas las fronteras europeas desde 2009 hasta 2018

3.397.000

Personas de nacionalidad africana que han emigrado a España entre 2008 y 2017

551.174

Fuente: INE, Interior, Frontex, Eurostat, Pablo Casado  Created with Datawrapper

Según el análisis realizado por la socióloga Amparo González de los datos arrojados por la Estadística sobre Migraciones del Instituto Nacional de Estadística (INE) se estima que en los últimos diez años han inmigrado a España alrededor de 500.000 personas de nacionalidad africana. Se trata de las personas extrajeras registradas en el padrón municipal desde 2008 hasta 2017, entre las que se encuentran vecinos con papeles y sin papeles.

“Esta estadística incluye a aquellas personas de nacionalidad africana que entran de forma legal o irregular en España, y llevan el suficiente tiempo para decidir quedarse y empadronarse. Esto supone medio millón de los 1.216 millones de población de toda África”, detalla la socióloga. “Estos datos evidencian que hay algo que no se sostiene. O tenemos un control fronterizo tremendamente eficaz o no hay tantas personas africanas que intentan venir a Europa”.

El foco de Casado, en África: ¿por qué?

El discurso antiinmigración del Partido Popular está centrado en un origen específico: África. Es la población del continente para la que, dice, “no hay papeles para todos”. Los datos del INE demuestran que la población migrante africana en España supone tan solo un 12% del total de inmigrantes en el país entre 2008 y 2017, ambos años incluidos.

Ningún país de África subsahariana se encuentra entre las principales nacionalidades de origen de los migrantes que se han empadronado en España en 2017. La principal nacionalidad es la venezolana, seguida de la marroquí, la colombiana rumana y británica. El primer país subsahariano se encuentra en el puesto número 30 de las principales nacionalidades de inmigrantes asentados en España durante el año pasado, según los datos del INE.

Las cifras de personas llegadas a España en 2018, 23.993, aún no han alcanzado las registradas en el año 2006, cuando se produjo el mayor número de entradas irregulares en la historia de España, en la que se denominó “la crisis de los cayucos”. En aquel momento, 39.180 personas alcanzaron las costas españolas y 2.000 migrantes lo hicieron a través de las fronteras de Ceuta y Melilla.

¿Es una “emergencia”?

La llegadas de migrantes a España durante los últimos meses se está tratando de “emergencia” por parte del Partido Popular, Albert Rivera y un documento oficial adelantado por El Mundo. Sin embargo, el número de entradas irregulares registrado en 2018 se aleja de la cifra de personas que han alcanzado los otros dos países europeos con fronteras exteriores, Italia y Grecia, cuando el flujo migratorio recibido por estos también fue calificado de “crisis”.

En 2015, alrededor de un millón de personas, la mayoría refugiados sirios, alcanzaron las costas griegas en un éxodo humano solo comparable con la crisis humanitaria derivada de la Segunda Guerra Mundial. Solo en octubre de aquel año, 211.663 personas atravesaron el Egeo en inestables embarcaciones. A España han llegado 23.993 en 2018.

La “crisis” de asistencia en la recepción de pateras en Andalucía se ha producido con la llegada de alrededor de 13.366 personas en junio y julio. Desde Andalucía Acoge insisten en que el “colapso” en la atención del Gobierno a los recién llegados se debe a la “falta de previsión”, pues recuerdan que se tratan de cifras “asumibles” en un país que lleva recibiendo pateras desde hace 30 años.

Italia lleva desde 2013 recibiendo un flujo formado por un mínimo de dos mil migrantes al mes, registrando picos de alrededor de 20.000 entradas mensuales. Hasta este año, cuyas entradas marítimas han descendido notablemente, coincidiendo con el aumento registrado en la ruta Marruecos-España.

La única cifra similar a las arrojadas por Casado se encuentra en varios informes de la Organización Internacional de las Migraciones (OIM), el más reciente datado de 2016, que estima la cifra de “inmigrantes residentes en Libia” entre las 700.000 y el millón de personas. En los estudios donde la OIM incluye esta cifra no realiza ninguna mención a la supuesta intención de estas personas de llegar a Europa.

Encuestas sobre el “deseo” de migrar

La experta del CSIC también recuerda la trampa que puede esconderse en las encuestas que reflejan el “el deseo” de migrar de una población específica de África. “Para realizar encuestas que miden las posibilidades reales de una población de migrar, se empieza midiendo el deseo a través de la pregunta “¿Estarías dispuesto a migrar a un país europeo?”, explica la socióloga. Según sostiene, en un primer momento el porcentaje de respuestas afirmativas es muy elevado.

“El 50% respondía que sí, en muchos países africanos tiene una buena consideración de Europa. La inmigración tiene muy buena fama, el que migra es un héroe. Por eso, después, es necesario lanzar una batería de preguntas más concretas”, añade. Algunas de ellas hacen referencia a si las personas encuestadas “tienen intención de irse en los próximos dos años o seis meses y si han realizado alguna gestión para cumplir su objetivo”, añade González. Una vez superada esta fase del estudio, apunta, las respuestas afirmativas suelen caer hasta un porcentaje situado en torno al “4%”.