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El rayo que no cesa [I]

Juan C. López en La LLanura, publicación digital promovida por La Alhóndiga (Arévalo)

2017-01-17 13:29:30

Un carnívoro cuchillo

de ala dulce y homicida

sostiene un vuelo y un brillo

alrededor de mi vida.

(Miguel Hernández)

En la provincia de Alicante, en Orihuela, nació Miguel Hernández el 30 de octubre de 1910. De familia humilde, tiene que dejar pronto la escuela y trabajar de zagal junto a su hermano Vicente atendiendo un pequeño hato de cabras.

Alterna el contacto directo con la Naturaleza con una enorme afición a la lectura y comienza a escribir sus primeros versos. San Juan de la Cruz, Gabriel Miró, Virgilio, Garcilaso, Góngora, Quevedo, las obras de estos autores van a dejar su impronta en el joven Miguel.

Más tarde conoce a Ramón y Gabriel Sijé y a los hermanos Fenoll, cuya panadería se convierte en tertulia del pequeño grupo de aficionados a las letras. Es en la tertulia literaria en Orihuela, donde establece con “Ramón Sijé” una gran amistad y a quien Hernández dedicó su célebre “Elegía”.

«En Orihuela, su pueblo y el mío, se me ha muerto como del rayo Ramón Sijé, con quien tanto quería».

En 1931 viajó a Madrid donde Francisco Martínez Corbalán le pone en contacto con el mundo literario. Busca empleo pero al no conseguirlo regresa a Orihuela en 1932. Su corta estancia en Madrid le permite conocer la obra de la generación del 27, así como la teoría necesaria para la composición de su obra “Perito en lunas”.

« Párrafos de la más hiriente punta,

si la menos esbelta, como voces

de emoción, ya se rizan, de la yunta:

verdes sierpes, ya trémulas de roces

y rocíos. La mano que las junta,

afila las tajadas, sí, las hoces,

con el deseo ya, la luz en torno;

y enarca bríos, era, masas, horno».

Hacia 1934 vuelve a Madrid. Esta vez sí encuentra trabajo, primero en las Misiones Pedagógicas de Alejandro Casona, luego como redactor en el diccionario taurino de José María de Cossío. Colabora al mismo tiempo en “Revista de Occidente” y en otras revistas poéticas.

Por entonces mantuvo una tórrida relación con Maruja Mallo. La pintora fue su inspiración en algunos de los poemas de “El rayo que no cesa”.

Tu corazón, una naranja helada

con un dentro sin luz de dulce miera

y una porosa vista de oro: un fuera

venturas prometiendo a la mirada.

Mi corazón, una febril granada

de agrupado rubor y abierta cera,

que sus tiernos collares te ofreciera

con una obstinación enamorada.

¡Ay, qué acometimiento de quebranto

ir a tu corazón y hallar un hielo

de irreductible y pavorosa nieve!

Por los alrededores de mi llanto

un pañuelo sediento va de vuelo

con la esperanza de que en él lo abreve.

Toma parte muy activa en la Guerra Civil española, en el bando republicano, afiliándose al Partido Comunista de España.

«Adelanta, español, una tormenta

de martillos y hoces, ruge y canta.

Tu porvenir, tu orgullo, tu herramienta

adelanta».

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humor.corto

–Mira, papá, ¿qué es eso que hay en el suelo? –¡Cuidado! No te acerques que es peligroso. Es un libro.

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