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La cultura en español grita contra el muro de Trump

Una docena de intelectuales de ambos lados del Atlántico, con la lengua como patria común, alzan la voz ante la decisión de EE UU de erigir un muro en la frontera con México

2017-01-29 01:24:58

Madrid / Cartagena de Indias / México DF EL PAÍS, 28 ENE 2017 

Vista del muro que separa Sunland Park, en EE UU, de Ciudad Juárez en México. José Luis González REUTERS

La hostilidad hacia México de Donald Trump, que esta semana ha cumplido sus peores amenazas, parece confirmar los más negros augurios: el nuevo presidente de Estados Unidos no solo está decidido a construir un muro en la frontera con el vecino del Sur, sino también a cobrárselo a México. Más allá de las consecuencias políticas, sociales y diplomáticas, las noticias impregnan la conversación cultural a ambos lados del Atlántico y afectan a millones de personas que, también en Estados Unidos escriben, hablan o leen en el idioma de Cervantes. EL PAÍS ha buscado la reacción a este insólito clima de enfrentamiento entre una docena de intelectuales y profesionales de la cultura de las dos orillas, cuyas opiniones fueron recogidas en Madrid, México y en Cartagena de Indias, donde estos días se celebra el Festival Hay, cita de escritores y editores en la ciudad colombiana.

Emilio Lledó (Sevilla, 1927) académico y filósofo.“Yo estaba en Berlín cuando cayó el muro. Qué alegría, qué plenitud la de la gente cuando eso se produjo. Fluyeron los seres humanos. Y ahora se produce esa patología otra vez, protagonizada por un individuo al que han votado millones. Ya mostró su rechazo a una lengua que tiene una importancia cultural propia, como todas las lenguas, a la que asiste, además, una producción literaria impresionante. Es un ataque inconcebible, una bestialidad furiosa. Kant decía que frente a la ferocidad y a la maldad hay la belleza de las grandes palabras, y que eso compensa la vida. Pero este hombre no necesita ni la doble moral de las palabras; es brutal y ya está”.

Guillermo del Toro (Guadalajara, México, 1964), cineasta. “Sería un esclavismo absoluto acceder de alguna forma, bilateralmente, a la existencia de un muro que nos ofende a todos. Para mí es muy importante que se continúe la acción ciudadana. No creo que la gente que está en el Gobierno vaya a ofrecer nunca una solución voluntariamente, porque no existe una vocación de gobernar, porque no existe una vocación de defender los intereses del pueblo. Le queda a la gente la necesidad de seguir manifestándose, protestando, diciendo y preguntando cosas incómodas, porque lo que está probado, una y otra vez, es que las cosas no van a cambiar del otro lado, por ningún motivo”.

Elena Poniatowska (París, 1932), escritora mexicana, premio Cervantes 2013.]“Tenemos agua, tenemos luz, tenemos inteligencia ante un vecino avasallador. Cárdenas nacionalizó nuestro petróleo y a través de los mexicanos más pobres recuperamos mediante tácticas migratorias tierras vendidas a los Estados Unidos: California, Texas, Nuevo México, Arizona, Utah, Colorado y Nevada. En Los Ángeles se habla más español que inglés. La segunda comunidad hispana del mundo se encuentra en Estados Unidos. El American dream de licuadoras y televisiones ejerció un poder que el corrupto y mal gobierno mexicano no supo paliar. México, con una cultura muy anterior a la de Estados Unidos se dejó nuevamente seducir por cuentas de colores. Ahora es Trump, hombre de negocios que envilece todo lo que toca en la peor forma del big business del Tío Sam. La comunidad latinoamericana es inmensa y su territorio mayor que el de los Estados Unidos, ¿no sería hora de que se uniera contra Trump?”.

Victoria Camps (Barcelona, 1947), catedrática de Ética.  “Trump está cumpliendo todas las amenazas. Y de la forma más brutal. Su actitud necesita una fuerte reacción internacional. Se han producido respuestas en Estados Unidos. Muchos alcaldes se han negado a las posibles deportaciones de mexicanos. Esa desobediencia se justifica, es importante. Pero han de ser apoyados desde fuera. Europa tiene que actuar. Estados Unidos se está cargando sus propios principios como integrador de gente diversa. Es una comunidad muy patriótica, pero también muy diversa. Es un país de inmigración, como México, que acogió nuestro exilio. Negar al vecino, ofenderle, es una burla del débil, del que se considera inferior, y merece una reacción muy firme.

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