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13. Kirtsch

El Paseante. Por AGS

2014-12-06 04:25:27

Entre los numerosos objetos que el trancurrir del tiempo ha hecho recalar en la casa que habita este paseante, llama hoy mi atención un curioso sombrero de ganchillo verde, que en el baño oculta un rollo de papel de repuesto.

Tal objeto cuyo peculiar diseño me produce cierto desasosiego, sobrevive sin embargo amparado por el cariño depositado en él por la persona que a mi pesar lo tejió. Quizás para reforzar el argumento emocional, quiero verlo hoy como un objeto representativo del arte kitsch.

Tal vez esa misma musa del kitsch sirvió en su día de justificacion a quienes tomaron la decision de ir tejiendo fundas de ganchillo petreo a aquellos objetos funcionales de la ciudad cuyo aspecto más les incomodaba: postes de la luz, papeleras, contadores, focos, etc.

 

A diferencia de mi funda de ganchillo verde, el petreo tiene un volumen considerable, por lo que el objeto a disimular, lejos de pasar desapercibido, toma por lo general un protagonismo desmerecido. Sin embargo, a juzgar por su proliferación, parece haberse convertido en la solución “feten” que se da en esta ciudad a casi cualquier objeto funcional.

Para la iluminación de la muralla, se diseñó una cesta metálica que protegía los focos situados a ras de suelo. Este modelo proporcionaba una solución uniforme para todo el perimetro amurallado, permitiendo agrupar focos de tamaño y diseños diferentes en su interior. En la zona del paseo del rastro, además, estas cestas de metal trenzado se integraron en los bancos, reduciendo asi la proliferación de elementos innecesarios, aunque el esfuerzo resultara en vano al ocuparse posteriormente el ayuntamiento de “redecorar” el paseo.

 

En el lienzo oeste de la muralla, nuestro ayuntamiento decidió precindir de la solucion de la cesta, y para proteger y “disimular” los focos, se han recubierto éstos con una funda de cutre-mampostería-tosca, de torpe diseño y no más afortunada ejecución, que sólo sirve para duplicar el volumen del objeto que trata de ocultar.

 Además, la mampostería de tonos ocres, resalta por contraste con el verde del cesped que los rodea habitualmente. (Tal vez quien los concibió, nunca les imagino rodeados de cesped, sino de los colores ocres de nuestra tierra, como se han podido ver este año al suspenderse el riego)

Por otra parte, la disposición de estos focos ordenada al tresbolillo, con giros, inclinaciones y desplomes “personalizados” para cada foco, resalta aún mas su peculiar estilo, mas digno de un parque tematico picapedresco, que de un entorno histórico a proteger.

(A.G.S)                                        

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humor.corto

–Mira, papá, ¿qué es eso que hay en el suelo? –¡Cuidado! No te acerques que es peligroso. Es un libro.

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