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Puertas giratorias en sanidad

Puerta giratoria: ex altos cargos de la Administración sanitaria han pasado a estar en nómina de las farmacéuticas.

2015-01-27 23:14:25

Elena Herrera infoLibre,  24/01/2015

Marea blanca del pasado fin de semana en Madrid, que mostró su apoyo a los enfermos de hepatitis C. EFE

 

En el sector de los medicamentos también hay puertas giratorias. Este término –acuñado por el revolving door inglés– define el paso del sector público al privado, la transición que hacen directivos de la Administración que, tras cesar de sus cargos, pasan a trabajar para empresas privadas vinculadas al sector en el que operaban hasta entonces. Y el mercado del medicamento no es ajeno a esta práctica. Según un recuento realizado por infoLibre, al menos ocho personas vinculadas a la Administración pública sanitaria en los ámbitos estatal y autonómico han pasado en los últimos años, con etapas intermedias o no, a estar en nómina de grandes empresas farmacéuticas. 

La casuística, no obstante, es variada. De los ocho casos analizados por este periódico, en cuatro hubo un paso directo de un sector a otro. En los restantes, los profesionales implicados dejaron pasar dos o tres años para incorporarse a la industria farmacéutica. Es importante destacar que no se trata, en ninguno de estos ejemplos, de prácticas que quebranten las legislaciones vigentes sobre conflicto de intereses, pues estas personas pidieron a la autoridad pertinente en cada uno de los casos que acreditara que había compatibilidad. Y así se certificó en todas las ocasiones, según explican a este diario los propios afectados. 

No obstante, el asunto sí genera un cierto debate. Y este tipo de trasvases sí son a menudo cuestionados desde el punto de vista ético. O estético. Especialmente teniendo en cuenta el alto grado de opacidad con el que suelen actuar las administraciones públicas españolas. En el aspecto de la legalidad insiste Regina Múzquiz, licenciada en Farmacia y funcionaria de carrera que pasó de ocupar el puesto de directora general de Relaciones Institucionales y Alta Inspección del Ministerio de Sanidad (2000-2002) –bajo las órdenes de Celia Villalobos (PP)– a directora de Relaciones Institucionales de la farmacéutica Aventis (actual Sanofi España). Los cuatro años anteriores (1996-2000) había ocupado una subdirección general en este mismo departamento, liderado entonces por José Manuel Romay Beccaría (PP). 

Cuando le llegó la oferta para pasar a la empresa privada –explica a este diario– pidió la certificación oportuna al Ministerio de Administraciones Públicas, que le expidió un documento que rubricaba que tenía total compatibilidad. "En esos seis años de mi vida profesional no tuve que tomar ninguna decisión relativa a ningún laboratorio, ni a ningún procedimiento relacionado con la industria farmacéutica. Me dediqué a coordinar el trabajo con las comunidades autónomas. Esta es la clave. La ley puede gustar o no, pero es la que hay", señala. No obstante –admite– como le pareció que "podía ser legal pero poco estético" acudir a hacer gestiones al ministerio del que acababa de salir tras ser alto cargo, asegura que "prácticamente" no pasó por allí en los dos primeros años en esa compañía, en los que se dedicó a poner en marcha la Fundación Aventis.

[Leer en infolibre.es]

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humor.corto

–Mira, papá, ¿qué es eso que hay en el suelo? –¡Cuidado! No te acerques que es peligroso. Es un libro.

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