estamos pensando...

Las delegaciones de cosas (II)

Continúa el interesante artículo de Marina Curiel.

2015-01-31 18:35:13

Imaginamos que ya que era la segunda vez para lo mismo, los delegados de la delegación harían un ensayo previo en el hotel por la noche. Como si se tratara de un cuadro de rumberos donde uno canta y cuatro detrás de él dan palmas y dicen “¡Hele!, ¡Hele!, ¡Hala! ¡Vamoallá! ¡Vamoallá!”, se presentarían con una nueva estrategia en la que el más elocuente tomaría la palabra. Uno hablaba y los otros de acompañamiento, moviendo la cabeza como diciendo que sí. “Perdone su Santidad que volvamos de nuevo, a riesgo de ser pesados, pero es que tiene usted que ir por allí, hombre, que somos una ciudad muy cristiana y se nos está descreyendo la gente.  Además hay mucho negocio en juego”. (A esto debió pensar el Papa para sí: “Ya, ya comprendo…”). El alcalde de Ávila tuvo que tener su momento en la entrevista, porque contó al Diario de Ávila que el Papa le había dicho que era él el que estaba liando todo (Diario de Ávila 2-XI-2014) (“¡Qué liante es usted, alcalde, me está usted liando todo ¡jo!”). La delegación de delegados regresó tan feliz como nueve meses antes habían regresado también. Sobrecoge ver el video que se difunde boca a boca por email donde el alcalde de Ávila, dice en rueda de prensa, con esa resolución y ese aplomo tan suyos y tan así de su persona: “Si usted a estas alturas me pregunta que el alcalde de Ávila asegura que el Papa va a venir a Ávila… vamos, con toda seguridad”, como si le hubiera dicho a la salida del Vaticano en un aparte: “Miguel Ángel, a ti no te puedo decir que no, es que eres un liante, ¡qué liante eres Miguel Ángel”.

Para evitar una tercera delegación a Roma a lo mismo, imaginamos que el Papa le dijo a su secretario: “¡Ya sabes lo que te he dicho, eh, secretario!...”.Si, Santidad”. Lo siguiente ya lo sabemos todos, que el Papa no viene ni con una ni con dos invitaciones. Tanto para nada.

Ya sé que no sabemos mucho de Protocolo. Por no saber no estoy segura de que el protocolo no se haya convertido en muchos casos (no en todos) en estupidez y en más cosas de peor adjetivo, utilizándolo como un concepto infinito donde puede caber todo. Pero es que si te pones a recopilar noticias de delegaciones (aquí y allá, en esto y en lo otro, para esto y para lo otro, se te inclina el corazón a Podemos, que estas cosas las sabe captar muy bien, partiendo de nuestra hartancia hasta hace nada pasiva). Por ejemplo en todas las que forma parte nuestro “admirado” eurodiputado Díaz de Mera, al que le gusta decirlo en la prensa para que sepamos de sus viajes por todo lo largo y ancho de este mundo y por ende, como consecuencia, de su valía). Si nos ponemos a recopilarlas y a mirarlas, y añadimos la variable de los tiempos en los que estamos, con sus recortes y carencias, nos damos cuenta de que aquí mucha gente se aprovecha de lo que tiene a mano usando conceptos rimbombantes como el Protocolo. Me estoy acordando de otra muy buena del 2010 en que fue nuestro alcalde, con un concejal y con la Arqueóloga Municipal (!) (estos que sepamos) a Paris a entregarle el proyecto de un aparcamiento subterráneo en la ladera del lienzo norte de la muralla a un representante de la Unesco. “Tome usted, se lo queda, lo lee y nos responde, ¿estamos?”, le diría el alcalde con esa soltura suya para decir las cosas a los altos mandatarios. Los otros dos no sabemos si dijeron algo o solo asintieron con la cabeza, a la vez que dibujaban en sus bocas una expresiva sonrisa de complacencia. “Estamos. Pero la próxima vez si quieren nos lo mandan por Seur y se ahorran la molestia de venir”. “¡Tranquilo, jefe, usted no se preocupe por eso!, que no es molestia venir a París, faltaría más, con lo bonito que es esto!”, apostillaría Miguel Ángel Nieto antes de dar órdenes para que alguien le sacara la foto con destino a los medios informativos. 

                Pues nada, que eso, las delegaciones…. 

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humor.corto

—Gracias a la automoción, Ávila prosperará por fin. —¡Qué bien, nos pondrán una fábrica nueva! —Qué va, creo llamarán Ávila a un nuevo modelo de coche.

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