estamos pensando...

Palabras inciertas

El chile verde

2015-02-06 20:14:07

De aquellas discusiones, entre vinos, vienen estos posos.

[Aviso al posible lector: este texto es un fraude.

Absténganse los lectores de lo riguroso]

 

La Publicidad, a partir del siglo XX, ha demostrado tener una naturaleza maniquea y tergiversadora de la realidad. Todo vale con tal de conseguir el fin último: vender.

Entre los postulados que enseña a sus estudiosos, está aquel que dice que todo eslogan publicitario tiene que tener dos partes. La una, generalmente situada al inicio, tiene que decir algo que sea incontestablemente cierto. La otra en cambio describe aquello de lo que adolece el producto, lo que le falta, de lo que cojea para entendernos. Una parte más o menos falsa, que necesita de la primera para que sea creíble, y que desde el momento en que se unen se transforma en algo auténtico, haciendo gala de ello. Bastará como ejemplo, los esloganes publicitarios de cualquier entidad bancaria, donde el nombre del banco [a veces solo el nombre es el hecho cierto] va acompañado de frases del tipo: “adiós a las comisiones”, “con confianza”, “el préstamo inmediato”, “sin riesgo alguno”, “tu eres lo primero” etc, tendentes a “informar” al posible consumidor. Y lo más curioso es que sabemos de antemano que nos mienten; que su único objetivo es ganar dinero por encima de cualquier otro planteamiento.

Hoy día, esta tendencia a la manipulación de las palabras y de sus significados, trasciende a otros ámbitos distintos de los puramente comerciales. En realidad está al orden del día; detrás de cualquier esquina, como la política. Llevemos esta ingenua lectura, a las siglas de los partidos más votados.

PARTIDO POPULAR.

Aquí, no hace falta ser un lince para descubrir que el sustantivo cierto es “Partido”, y lo de “Popular” una falacia. El término popular, de tanta resonancia, con solera republicana y colectiva en lo político, aquí no representa en realidad al pueblo, sino, por el contrario, a la élite clasista que ha tenido interés en gobernarlo, a la derecha dura y pura que campaba en el franquismo, y que desde la Transición, con Alianza Popular, se ha adueñado del nombre. La gran jugada del ministro de Franco, D. Manuel Fraga en 1976.

PSOE

El partido con más años de existencia de nuestro escenario político. Es posible que durante muchos años hayan sido cosa cierta los cuatro sustantivos que conforman sus siglas, quien sabe. Pero a día de hoy solo podríamos tener como verdaderos los términos PARTIDO y ESPAÑOL, poniendo en tela de juicio lo de OBRERO y SOCIALISTA. Doblegado cuando ha gobernado, como el PP, a la doctrina del poder económico (ese monstruo de tres o cuatro cabezas que vaga enloquecido por Europa y por el mundo) aunque con matices de mayor sensibilidad social que el partido anterior.

IZQUIERDA UNIDA

Aquí también está fácil. Lo de IZQUIERDA es cierto, y lo de UNIDA, una quimera. ¿Cuándo ha estado la izquierda unida en este país? Enrocados en su castillo, guardan el Santo Grial de las doctrinas más puras, las ideas que harán un mundo mejor. Custodian la esencia de la utopía esperando que les vengan a buscar...Se han olvidado que todos los Palacios de Invierno se tomaron por la armas, y la Democracia no solo los ha engullido sino que también los ha digerido, adjudicándoles en el escalafón, una tercera o cuarta posición a perpetuidad.

Y llegamos al último de los partidos:

PODEMOS

¡Joder! Solo tiene una palabra... ¿será la palabra cierta o la falsa? ¿Dependerá solamente de la voluntad de lo que cada uno crea...?

...Vamos a intentar razonar esta espinosa cuestión mientras tomamos unos vinos. Por ejemplo, si el término fuese cierto (ya no habría que darle más vueltas y serían las únicas siglas que no mienten) se podría interpretar que podrán. ¿El qué? ¿Quizá doblegar al aniquilador Sistema Financiero?... ya veremos. Pero si es falso significará que no podemos (o no podrán), que a su vez serían dos palabras, seguro que una cierta y otra falsa. [Tengo que moderar la ingesta de alcohol]. La falsa a priori podría ser no, que suena más a falso, pero en ese caso podemos sería la verdadera y se contradeciría con el postulado de partida. Así que podemos, en no podemos, tiene que ser igualmente falsa y no: la verdadera; pero, en ese caso, se expresaría: no no-podemos, lo que equivale gramaticalmente a podemos... ¡coño!, ¡la palabra siempre es cierta!, ¡HABRÁ QUE VOTARLOS!.

Aunque ¿no será que me caen bien y no sé cómo decirlo?.. ¡¡¡Camarero, ¿podemos otra ronda?!!!

El chile verde

Comentarios

Escribe tu comentario

Su Comentario

Su Nombre

humor.corto

—Gracias a la automoción, Ávila prosperará por fin. —¡Qué bien, nos pondrán una fábrica nueva! —Qué va, creo llamarán Ávila a un nuevo modelo de coche.

>
Concurso de Micrrorrelatos Avilabierta

Lo último que hemos colgado

¿Quiénes somos? - Saliendo al paso - Aviso para navegantes - Contacto