estamos pensando...

15. La palmera y el Nacimiento

El Paseante. Por AGS

2014-12-10 02:20:09

Para el visitante que accede al interior del recinto amurallado a través del arco del peso de la harina, la primera visión que se le ofrece es la de una caseta blanca ocupando la mitad de la plaza, que bien podría ser un piso piloto o una barraca de feria; a su lado, la palmera de los justos como ornamento luminoso.

 

El caseto en cuestión alberga el belén municipal que tradicionalmente se instalaba junto a la iglesia de San Juan y que ahora, como una capilla adosada, tiende a ubicarse junto a la Catedral.

Se trata de una estructura metálica desmontable recubierta con paneles de madera aglomerada y con dos entradas en los extremos protegidas por unas puertas de “singular” diseño. Una vez finalizado el montaje, se suele repintar por el exterior para disimular el lógico deterioro del frágil cerramiento. Este año afortunadamente se ha pintado de blanco, desapareciendo la torpe imitación de cutre-piedra de años anteriores. Lo que sí parece que se mantiene tozudamente año tras año son las singulares puertas.

Este caseto apenas estará ahí un mes, pero aún así me molesta. Sus casi 180m2 no pasan desapercibidos fácilmente. Y me molesta especialmente en esta ubicación de la plaza de la Catedral. No pretendo poner en cuestión qué edificio merece más respeto que el otro para librarse de este incómodo vecino adosado, pero ciertamente la arcada del mercado chico, junto a San Juan, hace pasar algo más desapercibida la caseta.

Me pregunto si no sería posible ubicarlo en otra plaza. Se me ocurre, por ejemplo, la plaza de Fuente el Sol, la plaza de Virreina María Dávila (magnífica plaza, por cierto, para albergar la molesta pista de hielo) e incluso el recinto del antiguo convento de los Jeronimos como posibles emplazamientos.

Quizas, y pensando en que el público mayoritario sea tal vez  niños y ancianos, no estaría de más sopesar la posibilidad de ubicar el belén dentro de un edificio calefactado. Y dado que hay más  abundancia  de espacios publicos sin uso que eventos a albergar, encontrar un recinto apropiado no parece tarea complicada.

Tal vez el ejercicio de adaptarse cada año a los distintos inmuebles provocaría cambios obligados en el diseño del monótono belén, de modo que incluso con las mismas piezas podría adquir configuraciones quizás más atractivas.

En cuanto a la iluminacion navideña, sólo me preocupa una cosa: ¿quién la paga?, ¿cuántos meses de calles oscuras vamos a necesitar para compensar este dispendio?.

                                                                                                                                                   AGS

Comentarios

Escribe tu comentario

Su Comentario

Su Nombre

humor.corto

–Mira, papá, ¿qué es eso que hay en el suelo? –¡Cuidado! No te acerques que es peligroso. Es un libro.

>
Concurso de Micrrorrelatos Avilabierta

Lo último que hemos colgado

¿Quiénes somos? - Saliendo al paso - Aviso para navegantes - Contacto