estamos pensando...

18. Agravio a Santa Teresa (-II-)

Agravio del Ayuntamiento a Santa Teresa. (Continiación)

2014-12-10 02:42:13

Busqué textos de la Santa que hicieran referencia a Ávila. Encontré algunos que nunca se citan: “Juntáronse algunos de los regidores y corregidor… dijeron que en ninguna manera se había de consentir aquella fundación” (se refiere al Convento de San José). “Es tan pobre Ávila, y nunca le falta”. “Cuando nos apedreen… como hicieron en Ávila casi, cuando se hizo San José, entonces irá bueno el negocio”. “A mí me ha probado la tierra de manera que parece no nací en ella”. “En Ávila hay mala comodidad para la correspondencia”“¡Oh qué hielos… poco falta para ser como los de Ávila!”. “¡Esta tierra es miserable!”  (Extraños comentarios para una persona que no quiere salir de Ávila “en ninguna manera”). Alguna cosa positiva también leí: “En todo el pueblo hay tanta cristiandad que es para edificarse”.

Por fin encontré la cita, manipulada, que paso a trascribir:

“Jesús. La gracia del Espíritu Santo sea con vuestra merced siempre. Yo llegué aquí a Medina del Campo un día antes de la víspera de los Reyes, y no he querido pasar adelante sin avisar a vuestra merced adónde voy…

Yo no pensé salir de Ávila en ninguna manera hasta ir a la fundación de Madrid. Ha sido Nuestro Señor servido que algunas personas de Burgos tenían tanto deseo que se hiciese allí un monasterio de éstos, que han alcanzado licencia del Arzobispo y la ciudad, y así voy con algunas hermanas a ponerlo por obra, que lo quieren así la obediencia y Nuestro Señor que me cueste más trabajo; porque estando tan cerca como está Palencia, no fue servido se hiciese entonces, sino después que estaba en Ávila, que no es pequeño trabajo andar ahora tanto camino…

Son hoy 8 de enero.

Indigna sierva de vuestra merced, Teresa de Jesús”.

El texto es un fragmento de una carta que la Santa escribe al licenciado Dionisio Ruiz de la Peña desde Medina del Campo, camino de Burgos, el día 8 de enero de 1582.

Teresa, una vez fundado el convento de Palencia, había regresado a Ávila con intención de pasar allí el invierno. Y esto por dos motivos: Primero, la mayoría de sus fundaciones se realizaban en primavera, dada la dureza del invierno castellano para viajar. Pensemos en la dureza de este tipo de viajes para una anciana muy enferma que moriría ese mismo año, los caminos embarrados, días tan cortos y fríos, nieves, y ello en un carro expuesto a todos los peligros. Segundo, su verdadero deseo por entonces era realizar cuanto antes la anhelada fundación de Madrid, lugar de la Corte. Todo ello se fue al traste cuando cierto día, estando en oración, oye estas palabras del Señor “No hagas caso de esos fríos, que yo soy la verdadera calor…, y no dejes de ir  (a Burgos) en persona, que se hará gran provecho”. Con esto, emprendió el camino, del cual da noticia al licenciado en dicha carta.

Desde esta doble perspectiva hay que interpretar aquellas palabras: Yo no pensé salir de Ávila en ninguna manera”.

La cita ha sido totalmente manipulada y, perversamente, se han eliminado las últimas palabras: “hasta la fundación de Madrid”, haciendo decir a la Santa lo que nunca dijo ni pensó, y degradando su figura universal a lo pueblerino, caciquil y provinciano. Piensa uno que tras estos encendidos episodios de exaltación del terruño promovidos por nuestras autoridades y nuestra cultureta hay, además de mucha incultura, mucha imprecisión y se olvida que el término Ávila es así singularmente polisémico, que corresponde a muchas realidades: la ciudad, sus habitantes, sus arquitecturas, sus autoridades,…  Piensa uno en las muchas veces que le ha dolido Ávila, se ha sentido maltratado por Ávila y lo ha dicho. Y conoce uno al Ávila concreto al que se refería con esas expresiones, como sabe lo huecos que son muchos de los encendidos parlamentos de amor a Ávila, y que esos no le cuadraban a Teresa. Sabe que con la muy burda manipulación del mural en cuestión la imagen de Teresa, mujer vanguardista para su tiempo, “fémina, inquieta y andariega”, queda así degradada y dañada con este “necio homenaje” de cara al V Centenario de su nacimiento.

Igualmente paradójico resulta la colocación de la cita frente a la nueva Estación de Autobuses, que debería invitar a viajar, y que siempre ha sido imagen evocadora del ponerse en camino hacia la lectura del libro vivo de la vida, del cosmopolitismo del que, como puede verse, tan poco saben ni les interesa a algunos apegados al terruño; abuloides, que no abulenses.

Quizás la frase, que invita a no salir de Ávila, deba entenderse en consonancia con una estación desde la que a ningún sitio se va.

Teresa Pérez.

 

Comentarios

Escribe tu comentario

Su Comentario

Su Nombre

humor.corto

–Mira, papá, ¿qué es eso que hay en el suelo? –¡Cuidado! No te acerques que es peligroso. Es un libro.

>
Concurso de Micrrorrelatos Avilabierta

Lo último que hemos colgado

¿Quiénes somos? - Saliendo al paso - Aviso para navegantes - Contacto